Publicaciones académicas: empecinamiento en el ISBN y negativa al Common License

En el ámbito de las universidades y centros de investigación lo que se persigue es la publicación en revistas científicas de impacto (lo que quiere decir que son publicaciones muy consultadas). Es curioso ver cómo estas revistas son catalogadas por publicaciones que dependen de instituciones, que a su vez dependen de empresas vinculadas al ámbito del asesoramiento en la publicación de documentos. Este es el caso del catálogo Journal Citation Reports (JCR) que está publicada el Institute of Scientific Information, que a su vez es miembro de la empresa Thomson Scientific. Esta tendencia a la publicación en revistas de impacto es lógica, en la medida que para promocionar como profesor docente se exige un mínimo de publicaciones en este tipo de publicaciones.

Sin embargo, existe otra tendencia que es menos razonable. Se trata del empecinamiento de publicar libros de texto, manuales, ensayos, etc., en editoriales que les garantice la presencia del número ISBN. El ISBN es un número que se asigna a los libros que se comercializan. Al contrario que las revistas, los libros tienen una valoración mucho menor para una evaluación de los méritos docentes e investigadores. Sin embargo, ahí están…, empeñados en publicar con ISBN.

¿De dónde procede esta idea? Aunque no tenemos datos para garantizarlo, es de suponer que esta idea está arraigada en la tradición de que un libro es bueno si pasa por el filtro de una editorial. Por tanto, cuando una editorial comercializa un libro, de alguna forma está avalando la calidad del mismo. Así que si un autor tiene un libro con ISBN es porque ha sido valorado como bueno por una editorial. En consecuencia, el ISBN puede ser considerado un indicador de calidad.

Esto seguramente fue cierto durante décadas. Sin embargo, actualmente, esto es rotundamente falso:

  • – Las editoriales ofrecen sus servicios de “autoedición”. Es decir, publican cualquier libro siempre que el autor cubra los gastos de edición y el beneficio esperado.
  • – Se publican los libros siempre que el docente garantice un mínimo de compradores. Normalmente este mínimo se fija en 300 ventas, y ya pueden suponer que los compradores serán los alumnos de dicho docente.
  • – Existen empresas web donde es posible que el autor suba directamente su libro en pdf, pague los gastos de gestión del ISBN y sin revisión ninguna, el libro se ofrezca a la venta en la web de dicha empresa.

 

En consecuencia, actualmente el ISBN no es indicador de calidad, sólo indica que el libro se está comercializando.

Y aquí vienen una serie de cuestiones muy interesantes:

– ¿Saben esto los docentes?

– Si lo saben y siguen publicando con ISBN ¿por qué?

– ¿Tal vez porque les gusta ver su nombre en un libro editado por una editorial profesional?

– ¿Tal vez porque quieren que su trabajo sea socialmente reconocido?

– ¿Tal vez porque así consiguen unos ingresos extras?

– ¿Tal vez porque no hay alternativa?

– ¿Por otras razones?

 

Bueno, aunque cada docente tendrá sus motivos, en el siguiente post reflexionaremos sobre algunas de estas razones y su relación con las licencias Creative Commons.

 

 

 

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